El estado de Gracia que persigue un fausto Zorzal que gime a lo Absoluto: René Rodríguez Soriano
René Rodríguez Soriano Soy marinero en el mar del lenguaje, pescador de perlas que tanto brillan como suenan de hermosura. Día y noche navego en las aguas fecundas y jadeantes de mi lengua. Lanzo el anzuelo de la imaginación y, aunque no pesque más que el temblor del sol en el cimbreante cristal, sigo esperando que la bolla de mi corazón se ahogue de asombro, picada por el pez irisado de la belleza. (La seducción del Aire, Canto XI.) FLH “La poesía es un estado de Gracia”, expresó la poeta Pastora Hernández, en su intervención en una de las FIL-SD; esto me recuerda que ya mucho antes el poeta español Antonio Colinas había dicho “La poesía requiere de un estado de gracia para ser compuesta”. La poesía se forja del misterio eterno de la palabra, y surge de lo profundo y críptico del ánima. Por eso, Octavio Paz, dijo que ella era la más perfecta resonancia del alma humana. Desde siempre ha sido utilizada como canto, como ruego, como lamento o gemido, por el sujeto lírico, poseíd...